Lo que está en juego en Viena

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Escrito por AL MONITOR

Un exitoso desenlace de las conversaciones nucleares entre Irán y las seis potencias mundiales podría representar posiblemente el avance diplomático más importante para los Estados Unidos en el Medio Oriente desde la conferencia de paz de Madrid de 1991, que sentó las bases para el Acuerdo de Oslo y el tratado de paz de Israel con Jordania.

Lo que está en juego en Viena no es sólo lo que se refiere al programa nuclear de Irán. Las negociaciones ya han indicado las posibilidades de abordar algunos de los conflictos más espinosos y costosos de la región, incluyendo la lucha contra el Estado Islámico (IS), que ocupa grandes extensiones de territorio en Siria e Irak y cuya influencia está creciendo en toda la región.

En el primer número del Week in Review de Al Monitor, en Diciembre de 2012, se señaló que Irán era imprescindible ya sea en una solución diplomática o en los constantes conflictos declarados a través de los límites divisorios de la región. En Septiembre de 2014, un año después de estas conversaciones, escribíamos que las negociaciones con Irán estaban facilitando las tendencias tentativas hacia el “surgimiento de lo que podría ser una verdadera coalición regional antiterrorista, con potencial para lograr una transformación de la seguridad regional, si se manejaban con cuidado.

Bárbara Slavin informa esta semana que "Las autoridades iraníes han sugerido que estarían dispuestas a trabajar abiertamente con los Estados Unidos para contrarrestar al IS (Estado Islámico). En un mensaje en vídeo desde Viena el 3 de julio pasado, dedicado principalmente a las negociaciones nucleares, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, afirmó que un acuerdo nuclear abre nuevos horizontes para hacer frente a importantes desafíos comunes. ... La amenaza que enfrentamos está encarnada por hombres encapuchados que están devastando la cuna de la civilización.

"Esto ya está sucediendo en Irak, donde Estados Unidos e Irán están del mismo lado en apoyo al gobierno iraquí en su guerra contra el IS. Esto no quiere decir que los intereses de Washington y Teherán son una combinación perfecta en Irak, pero ¿cuando fue este el caso en el Medio Oriente, incluso con socios más cercanos a los Estados Unidos? ¿Estuvieron acaso los Estados Unidos "todos allí" en el bombardeo aéreo saudita a Yemen, por ejemplo? Esta columna ha señalado los comentarios emitidos por funcionarios estadounidenses de alto rango, entre ellos el secretario de Estado estadounidense, John Kerry y el general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto, sobre el papel "positivo" que Irán puede jugar en Irak.

En cuanto a Siria, el gobierno de Obama reconoce que la probable transición política en Siria, incluyendo una posible salida del presidente sirio, Bashar al-Assad, depende de los buenos oficios de Teherán.

El subsecretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, dijo el 26 de junio, "Hay un incentivo real, inclusive por parte de Rusia y yo diría incluso de Irán, en lograr una transición controlada, que al menos mitigue el peligro real que un vacío post-Assad sea ocupado por fuerzas extremistas, y que obviamente no es del interés de los Estados Unidos o nuestros socios de la región, ni tampoco el de Rusia e Irán. Así que analizaremos movilizar a la diplomacia”.

Cabe señalar que el 6 de julio, el mismo día que el presidente estadounidense Barack Obama dijera que, "en Siria, la única manera de que la guerra civil vaya a terminar -de manera tal que el pueblo sirio pueda unirse contra el [IS]- es una transición política incluyente con un nuevo gobierno, sin Bashar [al-] Assad -un gobierno que sirva a todos los sirios ", el viceministro de Relaciones Exteriores, Hossein Amir-Abdollahian de Irán afirmó en la CNN que un acuerdo nuclear "puede conducir a un mayor compromiso e interacción" y que Irán "no insiste en que Assad siga siendo el presidente permanente en Siria."

Esta columna ha observado que la coordinación entre los EE.UU., Irak e Irán podría proporcionar un “complemento sectario a las potencias árabes fundamentalmente sunitas respaldando los ataques aéreos estadounidenses” y que cualquiera sea su propia agenda en el trato con el IS, las medidas adoptadas por Irán contra el IS hasta la fecha, contrastan con lo que hasta ahora Turquía ha hecho, o dejado de hacer, contra el grupo terrorista.

Un acuerdo nuclear con Irán podría conducir finalmente a una disminución de las tensiones de Israel con Hezbolá en su frontera norte. Nosotros señalábamos en febrero de 2014 que "una discusión con Irán sobre Siria es un preludio a una discusión más amplia sobre Hezbolá, que es el argumento central decisivo que tienen los EE.UU. para etiquetar a Irán como un estado patrocinador del terrorismo" y que "calmar la situación en Siria tendría consecuencias directas en el rol de Hezbolá en el Líbano. No ae puede resolver la situación del Líbano o de Hezbolá, sin resolver Siria.

El presidente estadounidense, Barack Obama, los líderes del P5 + 1 (los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania) y el presidente iraní, Hassan Rouhani, se han adelantado a los hechos en el trazado de un nuevo rumbo en el Oriente Medio. Israel y Arabia Saudita han sido los más resistentes a un acuerdo nuclear con Irán. Su hostilidad hacia Irán es bien merecida y tampoco resultará ser fácil ni rápidamente descartable. El consenso de Israel y Arabia Saudita es que un acuerdo nuclear haría que la región se vuelva más, no menos, peligrosa.

Los miembros del Congreso han sido también escépticos respecto a las negociaciones con Irán y si se alcanza un acuerdo, habrá igualmente un arduo debate de 60 días sobre si se debe aprobar o rechazar el acuerdo.

El representante demócrata por Nueva York. Eliot Engel, el principal demócrata en el Comité de Asuntos Exteriores, dijo el 9 de julio, "La alternativa a un acuerdo significaría seguramente algún tipo de ataque militar a las plantas nucleares de Irán, y también implicaría sanciones. Creo que cuando valoremos cualquiera sea el acuerdo final a que se llegue, habrá que sopesarlo con la alternativa y ver qué alternativa nos gusta más”.

El senador Bob Corker, republicano por Tennessee., presidente republicano del Comité de Relaciones Exteriores, dijo que tendrá que leer el acuerdo. Y añadió: "Estoy muy feliz de que no estamos corriendo a un lugar y tomando atajos en los temas restantes que quedan. Eso es para mí una cosa muy buena"

Un acuerdo nuclear no traerá una inminente resolución de todos los conflictos de la región. El comportamiento iraní no va a cambiar de la noche.a la mañana. Pero el Medio Oriente estará en mejores condiciones con un acuerdo que sin él. Al menos la posibilidad de un nuevo enfoque para la seguridad regional –construyendo con intereses compartidos de no proliferación, derrotar al IS y poner fin a las guerras en Siria y Yemen- debe tener cierto atractivo después de tanto derramamiento de sangre. Estas frágiles tendencias ya están ganando apoyo. Y no haría falta decir que el viejo enfoque de la seguridad regional ha sido un desastre para los pueblos de la región.

Fuente: Al Monitor- Week in Review -12/7/2015 - Traducción: Israel Laubstein.

 

 

 

 

 

 

 

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